Mi último juguete: Raspberry PI 3

Recuerdo muy bien la primera vez que hice contacto con un PC. Uno de mis tíos había adquirido un computadora de esos muy viejos con pantalla verde; no recuerdo el modelo pero sí recuerdo cuando escribió mi nombre en la pantalla, cada tecla que pisaba mostraba una letra de mi nombre que aparecía casi como magia en la pantalla. Yo no tendría más de 10 años y sabía que ese era el camino que tomaría.
Pero esta entrada no será una introducción a mi vida con las computadoras, sino más bien un pequeño relato de lo que ha sido mi experiencia con un pequeño aparato que ha llamado mi atención desde hace algún tiempo ya: el pequeño Raspberry PI 3

No estaba muy seguro de qué encontraría al tener este aparato en mis manos. Como siempre, me aseguré de leer todas las revisiones y artículos posibles sobre el mismo antes de hacer la compra. Una vez que estuve convencido, entré a Amazon y adquirí lo siguiente:

Una vez que recibí el paquete simplemente seguí las instrucciones en la página oficial para hacer la instalación directa de una imagen en la microSD, conecté el dispositivo a un TV por un cable HDMI y listo, frente a mi un computador en toda su esencia que apenas me ha costado $68 (incluyendo todos los objetos de la lista anterior)

Si alguna vez han trabajado con Debian, entonces se sentirán como en casa. El sistema operativo es liviano pero tiene las suficientes aplicaciones preinstaladas como para comenzar a usarlo desde cero. Por supuesto, este es dispositivo que está enfocado a la programación, por lo que serán esas aplicaciones las que tomarán la vanguardia al iniciar por primera vez.


Un punto importante para mi era la forma en que me conectaré con el dispositivo. Ciertamente puedo simplemente conectar un teclado y un mouse (incluso pueden ser inalambricos) pero no quería ocupar el TV principal para mis sesiones de programación. ¿Cómo hacer para conectarme de manera remota al equipo, tomando en cuenta que mi equipo principal en casa es un Chromebook? (luego haré una publicación sobre cómo me ha ido con él)

La verdad no ha sido un problema. Del lado del pequeño equipo es muy fácil hacer cambios en la configuración para que acepte servicios como SSH y VNC, entre otros


Y del lado del Chromebook me he valido de dos aplicaciones que se pueden obtener en la Chrome Web Store y funcionan muy bien: Secure Shell y VNC Viewer for Google Chrome (estas dos últimas capturas de pantalla las hice desde el Chromebook)

Mi intención, ya para finalizar esta publicación, es hacer uso del Raspberry PI para las funciones propias de un servidor. De momento, lo estoy usando para aprender algo de JavaScript y espero que próximamente algo de Python y cualquier otra cosa interesante. Continuaré haciendo cosas nuevas y los mantendré al tanto.


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